Pero si yo sí soy buena gente,
buena leche, como se dice. A mí te me ponés adelante, y si hay algo que no me
gusta de vos, te lo digo y a otra cosa. Es cierto que alguna que otra vez tuve
que pedir disculpas, pero en el fondo, bien conmigo, sé que lo que dije fue
toda la verdad y nada más que la verdad. Por eso estoy sola. Yo me tuve que
sincerar hasta con la psicóloga. Le dije que ella era en verdad la que me
necesitaba para probar sus teorías, y después de eso no hubo vuelta atrás.
Ahora tiro las cartas en Plaza
Italia. No soy adivina. Soy sincera. Yo te digo lo que veo. Eso sí, siempre
cobro por adelantado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario